OCTAVO- REVISTA DE PRENSA

30.09.2014 14:20

Los desafíos de desarrollo y protección de la crisis de refugiados sirios

Roger Zetter y Héloïse Ruaudel 
El Plan de Respuesta Regional para Siria 6 (RRP6, por sus siglas en inglés) de 2014 brinda un mayor enfoque en la recuperación temprana, las intervenciones de cohesión social y una transición desde la asistencia hacia las intervenciones dirigidas al desarrollo, junto con el actual programa a gran escala de asistencia humanitaria y protección.
 
En una región que ya acoge a millones de refugiados palestinos e iraquíes, la magnitud de la crisis de Siria añade inmensas presiones adicionales sobre los recursos y las capacidades de los países vecinos y el sistema humanitario internacional. Los 3300 refugiados que en promedio han llegado diariamente a los países vecinos durante el año 2014, genera una gran carga sobre la capacidad de protección de los países de acogida y los actores internacionales, y acentúa aún más los ya graves impactos negativos a nivel social, económico y de desarrollo humano en los países de acogida de la región.  Sin perspectivas de que la guerra civil en Siria disminuya y con un proceso de paz que pudiera alentar el retorno de los refugiados cada vez más  lejos, el desplazamiento se está prolongando. 
 
El Plan de Respuesta Regional 6 (RRP6) de 2014 esta dirigido a la asistencia para un total  previsto para finales de año de 2,85 millones 
de refugiados sirios en Jordania, Líbano e  Irak colectivamente–los tres países donde  se implementará el Programa de Protección  y Desarrollo Regional (RDPP) con una duración de tres años– y 2,5 millones de los 45 millones de la población de acogida. Este artículo se basa en la esquematización y metaanálisis, realizados por el RDPP, de evaluaciones de proyectos, informes de situación y otros estudios realizados por organismos intergubernamentales, gobiernos de acogida, donantes y agencias humanitarias en el año 2013.
 
Impactos económicos sobre los refugiados y sus medios de vida 
Para los hogares de los refugiados son escasas las actividades que generan ingresos y para la mayoría de ellos la brecha entre el gasto y los ingresos es sustancial y creciente. La sostenibilidad de los medios de vida, el costo de vida y de alquiler, junto con la inseguridad alimentaria y el aumento del nivel de endeudamiento, son las principales preocupaciones para los refugiados, así como para sus anfitriones. 
 
Cuando pueden, los refugiados sirios realizan trabajos ocasionales, irregulares y generalmente no especializados; en el Líbano, Jordania e Irak 
cerca del 30% de las poblaciones de refugiados en edad de trabajar tienen algún tipo de trabajo remunerado y esporádico, pero con el alto nivel de competencia por el trabajo, los niveles de los salarios están bajando. Para la mayoría de los refugiados que viven en zonas urbanas este es un importante factor ya que tienen más probabilidades de involucrarse en actividades económicas que los refugiados que están en campamentos. Sin embargo, las oportunidades son sumamente limitadas y la vulnerabilidad de los medios de vida de los refugiados en zonas urbanas no es menos grave que para los refugiados que están en campamentos.
 
A pesar de que el registro de los refugiados les da acceso a la asistencia humanitaria y a algunos servicios públicos, los refugiados sirios no tienen derecho legal para trabajar en Jordania o el Líbano sin un permiso de trabajo. Por consiguiente, es el sector informal el que ofrece las oportunidades para la generación de ingresos pero los salarios son inevitablemente muy bajos y las condiciones laborales son abusivas. Por el contrario, los refugiados sirios con derechos de residencia en la región kurda de Irak tienen derecho a trabajar. 
 
La evidencia indica que sus condiciones de vida son menos duras, aunque hay más refugiados acampados que, por ejemplo, en Jordania y por lo que están, posiblemente, en mejores condiciones para acceder a la asistencia humanitaria. Los refugiados sirios recurren a diversas estrategias de afrontamiento que son de alto riesgo. Está extendida la venta de bienes personales; lo cual no solo aumenta su empobrecimiento actual, sino que agota los recursos que los refugiados podrían tener a disposición sí retornaran a Siria para reconstruir sus vidas y sus medios de vida. La falta de empleo ha afectado de forma desproporcionada a las mujeres y los jóvenes; por el contrario, el aumento
de la incidencia del trabajo infantil, debido a que los hogares de los refugiados sucumben ante el aumento de la pobreza, es de especial preocupación en términos de su bienestar inmediato y, a largo plazo, la pérdida de la educación que afectará sus oportunidades de vida tanto en el exilio como cuando retornen a Siria.

El panorama general, por lo tanto, es una vulnerabilidad crónica que se va profundizando y arraigando cada vez más. A pesar de que, inevitablemente, la atención humanitaria se centra en los refugiados sirios, la situación de los refugiados palestinos e iraquíes desplazados por segunda vez desde Siria es extremadamente seria. Los costes e impactos del desplazamiento en sus medios de vida son graves y su marginación del programa de respuesta integral es especialmente preocupante.

Tomado de http://www.fmreview.org/es/siria/RMF47_siria.pdf